Sólo nos queda agradecer a toda la gente que asistió de verdad que el apoyo de todxs nos motiva a seguir trabajando y peleando por aquellxs que no pueden gritar. Fue muy gratificante caminar por las calles de Curicó junto a personas que estan dispuestos a gritar que los animales también tienen derechos y que deben ser respetados.
Un cariñoso abrazo.
Un cariñoso abrazo.
Saludos.